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13.1.10

"Vaaaámonosss..."

Alguna vez prometí dejar aquí mismo algún verso dedicado a los trenes, entrañables compañeros de mi infancia. Tal vez estas líneas que siguen sirvan de excusa, aunque no es el tren el dedicando exclusivo. La historia sucede en la estación de mi adorada Villa España natal... más precisamente en su andén.
¿No despierta una nostalgia infinita el andén cuando el tren ha partido...?
¿O soy yo?

(Soy yo).


Nostalgias del andén (vals)

Sombras de la tarde bajo la estación.

Vientos de nostalgia sobre el corazón.
Témpanos de adioses,
fugitivos y precoces,
avanzando entre las voces del montón.

Llega paso a paso tu figura azul
A rodear mis brazos bajo un haz de luz.
Es mi despedida,
una más en esta vida,
y en lo gris de mi partida
tu mirada se abre en cruz.

Pero no
me mires a los ojos mientras
tiemblan en mis labios
las promesas muertas
que rondan la espera
de un tren que no llega jamás al andén…
No me mires,

porque si me miras
con esos luceros mojados en luna
juro que ninguna
razón meditada
con Dios y la almohada
será suficiente
para que me siente
en el próximo tren.

No voy a pedirte que me dejes ir.

Cerraré mis ojos antes de partir.
Mi alma trasnochada,
todavía enamorada,
sube al tren, abandonada a su vivir.

Sangra tajo a tajo tu figura gris.
Muere entre mis brazos mi canción feliz.
Vamos a dejarnos
buenamente y alejarnos,
cuanto hubo para darnos
lo hemos dado sin medir…
V.M. (c) copyright

9.3.09

Calles y poemas...

Yo sé que es un despropósito, una falta de criterio y tal vez una vana arrogancia barajar mis humildes versos junto a naipes tan mentados como los que siguen debajo.
Por eso, dejemos el buen vino para el final, y apuremos el mal trago lo más rápido posible.

Todo comienza con una necesidad.

Los amigos psicoanalistas hablarán de carencia y por qué no, de deseo. Es en realidad una buena excusa que nos viene a cuento, que encaja en el engranaje de nuestro sistema inmunológico en alerta -llámese alma-, y pone a trabajar el motor de nuestra voluntad.

Así, una tarde cualquiera me encontré mirándome las venas, ayuna de todo excentricismo y manía depresiva, miraba mis manos delgadas, con una tierna adoración.

Abría y cerraba a estas amigas, tocando en el aire con mis dedos finos una melodía imaginada por nadie.

De pronto el poema, que viene a sacarme a patadas algunos viejos y conocidos temores, me embadurna las manos de una nostalgia casi infantil. Tan propia de mi niñez como los oscuros pensamientos que acechaban las vigilias de mis sueños en aquellos días.
No está mal descubrir a los once años "La divina comedia"del Dante y la "Antología poética" de Alfonsina Storni. Pero después hay que dormirse...
Una mezcla de esto y aquello, un recuerdo que punza y una ausencia que sonríe desde lejos.
Ahí, el poema.


CALLEJONES


Hay lentos callejones en mis venas,
largos pasajes de piedra y musgo,
llenos de sombra y sombra de mi sangre.
Andenes cenicientos oliendo a ausencia y barro
se tienden en mis venas llamando a golpes secos
y rudos, en la sangre
anido los caminos baldíos del volver.
Ando siempre volviendo, huyendo, desandando,
olfateando la sal de mis remordimientos.

Los mares del olvido se agitan en la noche,
las olas van dejando rostros de arena y sueño
sobre mis pies descalzos.
Es la espuma de un sueño,
eso es, sólo espuma
burbujeando en mis dedos.

Un coro de sirenas lanza tu nombre al viento,
al vacío infinito que tu inercia comprime
asediándolo todo,
te respiro, te exhalo,
te inspiro, te retengo,
el oxígeno apenas se absorve por mi tallo.

Lentamente se vuelven callejones de sombra
mis venas que en racimos violáceos se consagran
frente el altar desecho de un amor aterido.
Ante el dios de mi pena despojaré mi sangre
mientras te pienso lejos,
mientras no sé si exista.


Victoria Morán
(c) copyritgh



POEMA DE UNA CALLE


Amo esta calle, y amo sus tristes casas
en las que se entristecen cumpleaños y bodas,
porque esta calle triste, se alegra cuando pasas
tú, mujer preferida entre todas.
Amo esta calle acaso porque en ella subsiste
no sé qué somnolencia de arrabal provinciano.
Pero a veces la odio, porque aunque siempre es triste
me parece más triste cuando te espero en vano.
Y yo bien sé que esta calle nunca podrá ser bella
con sus fachadas sucias y sus portales viejos.
Pero sé que es distinta cuando pasas por ella
y te miro pasar... desde lejos.
Por eso amo esta calle de soledad y hastío
que ensancha sus aceras para alejar las casas.
Mientras te espera en vano mi corazón vacío,
¡que es una calle triste por donde nunca pasas!

José Ángel Buesa


LA CALLE

Es una calle larga y silenciosa.
Ando en tinieblas y tropiezo y caigo
y me levanto y piso con pies ciegos
las piedras mudas y las hojas secas
y alguien detrás de mí también las pisa:
si me detengo, se detiene; si corro, corre.
Vuelvo el rostro: nadie.
Todo está oscuro y sin salida,
y doy vueltas y vueltas en esquinas
que dan siempre a la calle donde nadie
me espera ni me sigue,
donde yo sigo a un hombre que tropieza
y se levanta y dice al verme: nadie.

Octavio Paz



CALLE CON ALMACÉN ROSADO


Ya se le van los ojos a la noche en cada bocacalle
y es como una sequía husmeando lluvia.
Ya todos los caminos están cerca,
y hasta el camino del milagro.
El viento trae el alba entorpecida.
El alba es nuestro miedo de hacer cosas distintas y se nos viene encima.
Toda la santa noche he caminadoy su inquietud me deja
en esta calle que es cualquiera.
Aquí otra vez la seguridad de la llanura en el horizonte
y el terreno baldío que se deshace en yuyos y alambres
y el almacén tan claro como la luna nueva de ayer tarde.
Es familiar como un recuerdo la esquina
con esos largos zócalos y la promesa de un patio.
¡Qué lindo atestiguarte, calle de siempre, ya que miraron tan pocas cosas mis días!
Ya la luz raya el aire.
Mis años recorrieron los caminos de la tierra y del agua
y sólo a vos te siento, calle dura y rosada.
Pienso si tus paredes concibieron la aurora,
almacén que en la punta de la noche eres claro.
Pienso y se me hace voz ante las casas
la confesión de mi pobreza:
no he mirado los ríos ni la mar ni la sierra,
pero intimó conmigo la luz de Buenos Aires
y yo forjo los versos de mi vida y mi muerte con esa luz de calle.
Calle grande y sufrida,
eres la única música de que sabe mi vida.

Jorge Luis Borges

Y hacia el final, una imperdible versión del tango "Senda florida" en la voz del más grande: Carlos Gardel.

¡Escuchá al Zorzal criollo cantando este bellísimo tango! AQUÍ
****
SENDA FLORIDA

Letra de Eugenio Cárdenas
Musica de Rafael Rossi

Por esta senda donde un bello ruiseñor
cantaba alegre sobre un viejo ventanal.
Por esta senda yo he volcado de mi infancia
las arrogancias de mis años de esplendor.
Aquí del canto de las brisas aprendí
las armonías de una dicha singular
y el alba radiante con su deslumbrante
corona de luces me enseñó a adorar.
Bella senda,
donde mi alma aprendió a querer...

Donde con mi juego placentero
pasé los años primeros
que ya no pueden volver.
Felices años
que adoraba con vehemencia
bajo el cielo de inocencia
que me hacia estremecer.
Soy un jilguero
que va volando, volando,
y su canto va dejando
con infinito fervor.
Pues en tu senda
que esta llena de esplendores,
con las más fragantes flores
hice mi nido de amor.

En un recodo de tu senda está mi hogar
donde mi amada con dulcísima emoción
dice a la vida la belleza que la inunda
con las palabras que modula en su canción.

Senda florida que jamás olvidaré...
Bendita senda donde las dichas bebí.
Y que has perfumado el goce anhelado
de verme inundado de azul porvenir.

Vaya una anécdota del Maestro Carlos García, sobre el Morocho:

"Para hablar de Gardel abro un signo de pregunta: ¿Cómo sería Buenos Aires si Gardel no hubiera nacido?. Es el único que supo rescatar lo mejor de la ciudad y se lo entregó con el alma a la gente de Buenos Aires. Su pueblo se identificaba plenamente con lo que él le proponía.Tuve la suerte de conocerlo cuando yo era pianista de la orquesta de Roberto Firpo. Fue en Radio Belgrano y recuerdo que terminó de cantar "Senda Florida", se tapó la cara con un pañuelo y exclamó: "Que lindo tango, lo cantaría toda la vida". Para mí fue la mejor síntesis de que en lo que hacía se entregaba con todo".


No dejen de visitar este excelente post con jugosas anécdotas sobre Gardel, sus discos, repertorio, música y videos originales. Aquí!


Espero que les haya gustado tanto como a mí...

Victoria

13.1.09

Es el momento de decir adiós...

Andrea Bocelli , de su álbum Romanza -1997-

junto a la soprano Sarah Brightman.




www.quedeletras.com

Cuando estoy sola
Sueño en el horizonte
Y me faltan palabras.
Sabes que no hay luz
En mi habitación
Cuando el sol se va
Si no estás conmigo, conmigo.

En la ventana
Muestro a todos mi corazón.
Tú puedes entrar
Apagar dentro de mí
La luz que viene de la calle.

Es hora de decir adiós…
Países que nunca
He visto y vivido contigo
Sí que los veré ahora.
Contigo partiré
En los buques por la mar,
Yo sé que no, no, ya no existen.
Es el momento de decir adiós…

Cuando estás ausente
Sueño en el horizonte y me faltan palabras
Y sé que estás conmigo, conmigo.
Tú, luna mía, estás aquí conmigo,
Mi sol, está aquí conmigo,
Conmigo, conmigo.

Contigo reviviré,
Contigo partiré
En los buques por la mar…
Yo sé que no, no, ya no existen.
Contigo reviviré,
Partiré contigo,
Estoy contigo.

11.12.08

Bola de Nieve: la verdadera magia negra

América Latina no tendrá nunca sus "Blancas Navidades", pero tendrá para siempre a su "Bola de Nieve" girando en sus discos, temblando, saltando, riendo y gozando con su voz de cascabel doliente, de antiguos carnavales, de serenata sola.

Habiendo en la web una crónica tan bien documentada como la de Deny Extremera, sólo me queda agregar que admiro y quiero a este bello ángel negro, que me bajó a la tierra o me expulsó a los cielos, lo mismo da, con su versión de "Vete de mí", justo cuando buscaba encontrarle la vuelta a la interpretación de ese bolero, con mi voz pequeña y nasal. Valió la recomendación del pianista Juan Trepiana: "Escuchá la versión de Bola de Nieve".

Uno puede andar mucho, amontonar las penas como charcos hasta formar un lago tembloroso de recuerdos y desnudarse el alma y zambullirse en los viejos dolores o sentarse sobre cenizas, como Job, a rascarse las llagas con una teja. Uno puede acostumbrarse a esperar y conformarse, aceptar un destino de etiqueta, emprolijarse el corazón con fijador, morder el freno y tirar para adelante, empolvarse la risa. Uno puede amigarse con el espejo y saludar al sol cada mañana, como bien recomiendan los gurúes de turno. O uno puede simplemente estar cansado, quedarse a un lado, apretar el botón del automático y seguir respirando, visitar al psicólogo por años, empezar tae kwon do o macramé, comprarse un perro o un tiempo compartido en Bariloche.
Así uno puede ir andando.
PERO, si uno logra hacer con su laguna de penas, con su armario de recuerdos, con su rutina completa, ESO, eso mismo que Bola de Nieve hace con su voz y con su piano, con su arte todo, con su magia negra, entonces, tal vez entonces, no necesite de nada más para vivir, halle el secreto de la juventud, la dicha de estar triste y sea inmortal para siempre...
Mientras tanto, ustedes y yo, aquí desde esta esfera, tengamos el consuelo y el goce de escucharlo, desabrochándonos el alma, aflojándole el nudo a nuestra agenda y por qué no, revoleando el zapato derecho del deber y el izquierdo del cumplir...




*

Escuchemos "Pobrecitos mis recuerdos", de y por Bola de nieve.
Y enganchado, "Adiós felicidad", de Ela O`Farrill.


Cante negro lindo!!!




Pobrecitos mis recuerdos

como luchan por quedarse junto a mí.

Yo les digo que se marchen,

que me dejen,

que no me hablen más de tí.

Que tu fuíste mi alegría,

que tu has sido mi dolor,

que me duelen todavía las heridas de tu amor.

Pobrecitos mis recuerdos

que no piensan más que en ti…

Pobrecitos,

como lloran por quedarse junto a mí.

*


Adiós felicidad,

casi no te conocí,

pasaste indiferente,

sin pensar en mi sufrir.

Todo mi empeño fue en vano,

no quisiste estar conmigo,

y ahora me queda más honda

ésta sensación de vacío.

Adiós felicidad,

casi no te conocí,

pasaste indiferente,

sin querer nada de mí.

Pero tal vez llegue el día

en que pueda retenerte

mientras con la esperanza

de ese día he de vivir.

Adios felicidad…


Más info en http://es.wikipedia.org/wiki/Bola_de_Nieve


"Cubano, negro, místico, homosexual en una sociedad homófoba y negro en una sociedad racista; pero su alta calidad personal y profesional hizo que estuviera por encima de todo, y que por encima de todo fuera músico, Ignacio Villa, Bola de Nieve (1911-1971), como le bautizaron, forma parte de los mitos latinoamericanos del siglo XX, pero también tuvo mucho éxito en Europa, Asia y Estados Unidos. ¿Quién era este hombre que, con un simple piano y su media voz, causó escalofríos en Edith Piaf, Andrés Segovia, Neruda, Robeson?"



Espero que les haya gustado
Victoria

4.9.08

SUMA PAZ, una mujer con alma de guitarra

Aquí voy de nuevo.

Después de tanto tiempo ausente en estos lares cibernéticos que premian o priorizan de algún modo la asiduidad en la edición, la nota de color a la orden, el catálogo de los diez mejores... libros, películas de terror, etc, o -cuándo no- los diez mejores escritores argentinos, haciendo esa ridícula diferenciación entre los vivos y los muertos.

En fin, lejos de toda noticia de actualidad vuelvo con un poema entre los dedos...




Hoy quise traerles a doña Suma Paz, excelsa e inigualable cantora argentina que en la honestidad y la belleza de su voz lleva la pampa enredada, como entre las cuerdas de su guitarra la preciada herencia de Atahualpa Yupanqui.


Pero primero, conozcan algunas verdades que Suma tiene para contarnos:


"Yo creo que uno nace y se desarrolla en un lugar, y que hay un profundo vínculo entre el hombre y su paisaje, su entorno. Vamos a poner un ejemplo: en los lugares montañosos el sol sale tarde en la mañana y se va temprano; nunca se puede ver una puesta de sol o un amanecer. La piedra, aunque sea amada y cantada por el hombre del lugar, lo encierra, entonces el canto que surge es el grito; el hombre pega el grito como una forma de liberación, hacia arriba, hacia el cielo. En cambio, el hombre nacido en la pampa tiene todo el cielo y todas las estrellas que parece que se le vienen encima. Tiene las primeras luces del sol a la mañana y las últimas del anochecer. El horizonte es la primera abstracción para el hombre, ya que es una línea que se ve pero que no existe, porque en la medida que avanza, se aleja más. Nunca va a encontrar el horizonte, sin embargo está ahí. Entonces el canto de ese hombre es reflexivo, intimista, profundo, como asombrado por la grandeza de la inmensidad."








Acerca de las enseñanzas que le dejara Don Atahualpa Yupanqui:

"Para mí, Yupanqui fue un maestro en el sentido profundo de la palabra y lo primero que me dijo fue: “Si usted quiere lucirse, quiere ponerse lindos vestidos y salir en las tapas de las revistas, cante otra cosa”. ¡Así era él! Y también me dijo otras cosas muy puntuales que me sirvieron mucho, como por ejemplo: “Póngase detrás de su canto, nunca adelante. No se luzca usted, haga que se luzca lo que usted hace, que es más importante que usted”. Y otra: “Los atajos son lindos, son cortitos y la van a llevar rápido… lástima que la van a llevar por otro lado”. Y algo que también me dijo al principio: “Usted ha elegido un camino áspero y solitario; asúmalo y no se queje”.



Acerca de qué es la pampa para ella:

"Es una deidad, un símbolo. Hay una especie de simbolismo que va más allá de la cuestión geográfica o cardinal de nuestro paisaje. Yo la descubrí a muy temprana edad, en la casa de mi abuela, a los 7 años. Yo me estaba hamacando y en el vaivén de la hamaca, de pronto sentí que la tierra se levantaba con todo su esplendor y su belleza, con sus verdes de distinta tonalidad, con sus lejanías, con sus montecitos de árboles en la distancia y con sus cuadros sembrados, ya que esa zona donde mi abuela tenía su charca era pampa agraria,
donde se sembraba mucho maíz, trigo…y ahora soja. Eso es la pampa. Y más allá de todo eso, de la visión que uno lleva en los ojos, está lo demás: ese ayer histórico de los malones, de la soledad, del peligro, de la salvaje libertad."





La historia de los versos a su guitarra y luego, el bellísimo poema de Suma:


"Estabamos actuando en Río Negro con Los Chalchaleros, ellos estaban jugando al truco mientras esperaban la actuacion y Ernesto Cabeza siempre me decia "-... veni sentate al lado mio que me traes suerte...-", una vuelta ,en esas reuniones, me pregunta Juan Carlos Saravia "-Que es la guitarra para vos?... porque para nosotros con el asunto de las curvas nos parece una mujer-", entonces yo le respondi "-como un hijo-". Asi nacio el poema con el titulo de un mate que me regalo Fernando Ochoa, que dice"una mujer con alma de guitarra".


"Yacente mujercita de madera
sola en tu caja negra y olvidada,
tu muerte de árbol no valió de nada,
porque eres inmortal de otra manera.
Al alzarte en mis manos con ternura
y entibiar con tus voces mi regazo
eras un poco el hijo entre los brazos
y yo tambien un poco tu criatura
porque junté mi canto con el tuyo,
en la niñez desde el primer arrullo
y juntas vida y suerte nos amarran,
ahora ya se quien soy
desde tu entraña,
me lo ha dicho tu voz
que nunca engaña,
una mujer con alma de guitarra."



Eficazmente simple y conmovedoramente genial...
No se pierdan de escuchachar, leer y conocer a Suma Paz.



Escuchemos a Suma ahora mismo,

de su álbum "Canto de nadie", la milonga "Nunca le dije nada":


Biografía completa de Suma Paz


Una voz del canto sudamericano
El folklore tiene origen rural, dice Suma Paz
Por Virginia Pirola Desde La Plata, Argentina
La cantante argentina interpreta la obra de Atahualpa Yupanqui. Considera que la guitarra criolla le da identidad musical a los latinoamericanos.

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18.5.08

Nelly Omar: "Cantora Nacional"


En la mitad de mi vida, una noche, en un vals, conocí a Nelly Omar.

Como ya he contado, fue en el programa radial de Alejandro Dolina, "El ombligo del mundo", que se emitía por la ya inexistente FM Viva, cada medianoche.

Una introducción con guitarras, una voz que golpea, que irrumpe, que se instala entre pecho y espalda con un andar vibrante, que te eleva y te deja caer como una pluma en la brisa. Una voz que se desliza dulce, cierta, aterradoramente bella.

"Parece mentira", el vals de Canaro y Manci. Nelly Omar canta y en medio de la noche una piba de 15 años -yo misma- se incorpora en la cama, se estremece con lágrimas y anota un nombre en un cuaderno de citas.

Es menester que confiese aquí mismo que a esa edad todo era extremo para mí, siempre al borde del fanatismo que sólo es dispensable en la adolescencia. Lo curioso es que era tan fanática de Nelly como de Queen y Dolina. Es decir que alternaba la milonga "Tu vuelta" con "Rapsodia bohemia" y las grabaciones del programa del Negro -que llegaron a colmar más de doscientos cassettes-.

Yo supe aquella noche señalada que quería cantar y tenía que ser así, como ella. Soñé guitarras a la par de mi voz y ví cómo un universo musical hasta entonces desconocido para mí se revelaba entero.

La voz de Nelly, su registro, sus matices, su afinación prodiogiosa, ¡sus finales!: tenía tanto que escuchar y aprender...

Nunca el canto de una mujer me había emocionado de ese modo. Incluso he llegado a sospechar de mi salud emocional y psíquica, dada como estoy al llanto incontenible cuando presencio los recitales de Nelly, cada vez más espaciados por una cultura sorda y egoísta como la nuestra.

Por eso aseguro que su voz me decidió a cantar tangos, aún cuando ya trajera desde mi infancia la mística tanguera como un recuerdo añorado de mis días en el campo con mis abuelos. Y no sólo los tangos de Gardel que giraban en el combinado Ken Brown, pared mediante con la pieza de los "buelos", sino también los fox trots, rancheras, valses y pasodobles, cuya danza improvisábamos con la abuela en la cocina de tierra de su humilde casa.

El tango, Nelly, Gardel, Dolina, la fragilidad de mi salud hasta entrada la adolescencia, la historia singular de mi vida, el amor de mis padres y de mis abuelos, las grietas en las que Dios asoma, todo ha sido tierra fértil para esta cantora que tenía un destino entre sus labios y vino a descubrirlo una noche en un valscecito...




¡Gracias Nelly por tu voz, tu escuela y tu ejemplo de entereza!

¡Te quiero!

Victoria



Un buen resumen de su historia... en Diario Río negro.

***

Un tango que solía cantar a mis 18 años, recién nacida Victoria Morán...

Yo no sé por qué te quiero

¿Cómo sin quererme, yo te quiero
y te adoro si no me amas,
y tus besos sólo espero?
¿Cómo puedo amarte ardientemente
si en tus ojos al mirarme
veo nieve solamente?
¿Cómo tus desprecios y desvíos,
digo que son locos desvaríos?
¿Cómo puede ser,
que no quieras verde tu corazón
ausente la ilusión?
¿Cómo puede ser
que te quiera así
cuando bien sé que
no estás en mí?
***
Yo no sé.
Yo no sé por qué te quiero.
¡Yo no sé,
yo no sé por qué te adoro
viendo qué...
que tus ojos siempre fríos
no se miran en los míos!
¡Yo no sépor qué te amo y te idolatro así!
Yo no sé por qué, no sé...
***
¿Cómo creo todas tus mentiras
si al besarte no me besas,
y al mirarte no me miras?
¿Cómo si en tus ojos veo y leo
que no estás enamorado,
me lo dices y lo creo?
¿Cómo vivo atada a tu falsía
si tu boca alejas de la mía?
¿Cómo si yo séque jamás podré
alcanzar tu amor
mendigo tu favor?
¿Cómo te amo así
si tengo noción,
que contigo estoy
por compasión?
***
Escuchar
***
(Música: Francisco Canaro - Letra: Ivo Pelay)
Orquesta José Canet
Canta: Nelly Omar
Buenos Aires- Embassy

15.4.08

MARÍA CALLAS: "O Mio Babbino Caro"

Maria Callas, nombre artístico de Maria Anna Sofia Cecilia Kalogeropoulos (1923-1977), soprano de ópera estadounidense de origen griego, la principal prima donna de su tiempo y la primera soprano moderna en revivir las óperas olvidadas del bel canto. Nació en Nueva York y a los trece años se trasladó a Atenas, donde hizo su primera aparición pública importante en 1941, en el papel de Tosca. Comenzó su carrera interpretando papeles dramáticos como Isolda, Brunilda y Aida. Después de 1949, animada por su mentor, el director de orquesta italiano Tullio Serafín se decantó por la coloratura de papeles que pertenecen al bel canto; entre ellos Norma, Lucia di Lammermoor y varios personajes de óperas italianas olvidadas durante mucho tiempo. Elogiada por el color especial de su voz, su presencia dramática y su musicalidad, cantó principalmente en La Scala de Milán, en las óperas de Roma y París, el Covent Garden de Londres y el Metropolitan Opera House de Nueva York.






Gianni Schicchi es una ópera en un acto, compuesta por Giacomo Puccini sobre un libreto de Giovacchino Forzano. Está basada en una historia referida brevemente en la Divina Comedia de Dante.
Es la tercera y más conocida y representada de las óperas que conforman Il Trittico (El tríptico). Se estrenó junto a las otras dos, en la ópera del Metropolitan de New York en 1918. Es una comedia con una trama divertida e inteligente.
El nombre de Gianni Schicchi aparece solamente brevemente en el canto XXX de la primera parte (el Infierno) de la Divina Comedia, como uno de los personajes en el infierno.
La base de la trama de la ópera de Puccini es, sin embargo, un comentario anónimo florentino sobre la Divina Comedia de Dante publicado en 1866, que aclara esa breve referencia en la obra de Dante. No se conocen los detalles de la vida de Gianni Schicchi, que fue un personaje real que vivió en el siglo XIII en Florencia, pero por el comentario anterior y otros adicionales, Gianni Schicchi fue famoso por su capacidad de suplantación de personas, y por ello fue al infierno.


O mio babbino caro
Mi piace e bello, bello
Vo'andare in porta rossa
A comperar l'anello
Si, si ci voglio andare
E se l'amassi indarno,
Andrei sul ponte vecchio
Ma per buttarmi in arno
Mi struggo e mi tormento
O dio! vorrei morir!
Babbo! pieta, pieta!
Babbo! pieta, pieta!


Oh, mi papaíto querido,
me gusta, ¡es tan apuesto!
Quiero ir a la Porta Rossa
a comprar el anillo.
¡Sí, sí, quiero ir!
Y si le amase en vano
iría al Ponte Vecchio...
¡pero a tirarme al Arno!
¡Me consumo y me atormento!
¡Oh, Dios, quisiera morir!
Papá, piedad, ¡piedad!
Papá, piedad, ¡piedad

2.4.08

2 de abril - MALVINAS NO SE OLVIDA: VOLVEREMOS

A veces, cuando el tiempo pasa, despiadado, y nos corre el olvido y el día nos distrae y el diario envuelve huevos, más tarde o más temprano, tanteando las heridas del vivir nos ponemos a salvo de la cicatriz ajena, casi por un instinto de supervivencia, un deber de estar bien, una ley psicologista muy en boga, un tips de revista semanal.





Fechas como la de hoy nos cachetean desde el recuerdo vivo, porque la herida es muy grande y sigue abierta, porque la guerra no parece terminar después de 26 años. Y entonces la burbuja explota y cada argentino se mira en el espejo del tiempo, que hace instantes apremiaba y en esta hora de dolorosa memoria nos resulta insoportablemente inmóvil, con el peso de un monumento de penas fieras y esperanzas truncas.
Porque la causa Malvinas es una causa de todos, porque la guerra sigue cobrándose almas y porque les debemos a todos nuestros queridos veteranos un homenaje diario en los hechos, un incansable reclamo de nuestra soberanía, un continuar de su lucha en las arengas, en las palabras que oirán nuestros hijos de aquella guerra inconcebible, dejo en estos renglones mi gratitud infinita para con nuestros héroes a quienes admiro, respeto, valoro, pondero y abrazo en este día.





¡MALVINAS VOLVEREMOS!




Victoria


TODA LA HISTORIA SOBRE MALVINAS,
con datos precisos y sentimiento verdadero:






"Tres canciones,
tres emblemas,
tres intérpretes,
un sólo sentimiento... "


EN ESTE MISMO INSTANTE


-de Miguel Cantilo-


En este mismo instante, dos manos semejantes
a las que estan expuestas , donde se acaba el brazo
amasan el peligro , gatillan un balazo
o encuentran una herida, con sangre que la irriga
como esa catarata que vuelca la corbata.
En tanto que tus ojos, me ven que estoy cantando
y mientras tus orejas se aflojan escuchando
hay ojos que revientan o apuntan pero aciertan
y vuelan mil orejas, junto con las cabezas de audaces inocentes,
ahora exactamente. Y ahora en otro lado,
mientras que tu zapato mi ritmo va siguiendo,
hay gente sacudiendo sus botas en la marcha,
asi sobre una escarcha de una mañana fría,
de una mañana fría tal vez sin mediodía, tal vez sin mediodía.
Pero tambien ahora en un lugar distante
hay manos elgantes para emplear solapas
que clavan en los mapas sus uñas distinguidas
y sacrifican vidas enviando regimientos.
Manos que.... se lavan en desentendimientos.
Pilatos de escritorio, los cristos al combate
mientras mi canto late hay jóvenes cayendo
y yo lo voy sintiendo por eso no termino
y escupo al asesino,y escupo al asesino.
No importa de que ismo
me cago en el imperialismo
y en el totalitarismo
y en todos los ismos
los chicos van cayendo y yo lo voy sintiendo
manos duras, que matan
manos libres que mandan matar
manos libres que mandan matar.
En este mismo instante a un joven delirante
la muerte lo desgarra,
la muerte lo desgarra
y yo con mi guitarra
y ustedes escuchando.


A DANIEL... UN CHICO DE LA GUERRA


-de Alberto Cortez-




A mí los dieciocho me pasaron de largo,
estrenando opiniones, intenciones y cantos.
Como todos los chicos, con el puño cerrado
y en las puertas abiertas el futuro esperando.
Al tuyo, bruscamente te lo desamarraron
y te hiciste a la niebla en el mar del espanto.
Encallaron tus sueños... Daniel en la turba y el barro.
Fue la muerte bandera...y la vida un milagro.
Lo mío fue distinto... Daniel...
lo mío no fue nada.
Yo no tengo esa sombra...
que vaga en tu mirada.

Mi batalla fue el riesgo de un machete escondido
y mi pozo de zorro, un amor y un olvido.
Mi fusil, las pintadas en los muros vacíos
y el morir por la Patria, un discurso florido.

Tu excusa de ser hombre: algo más que el motivo
de la barba y el porte y el salir con los amigos,
fue volverte habitante... Daniel de la lluvia y el frío;
asumir el naufragio con los cinco sentidos.

Lo mío fue distinto... Daniel...
lo mío no fue nada.
Yo no tengo esa sombra...
que vaga en tu mirada.

Mi asunto fue un asunto de madre preocupada
que no fuera muy tardeel regreso a la casa.
De domingo a domingo me peinaba las alas,
sin andar cada jueves reclamando su alma.

La tuya, sin embargo, agotaba hasta el alba
las escasas noticiasde las islas lejanas.
Un indicio cualquiera... Daniel un rumor que saltara,
por pequeño que fuera...era ya la esperanza.

Lo mío fue distinto...
Daniel...lo mío no fue nada.
Yo no tengo esa sombra...
que vaga en tu mirada.
El tiempo irá trayendo la amnesia inexorable.
Habrá muchas condenasy pocos responsables.
Dirán que fue preciso, dirán, "inevitable",
y al final como siempre será Dios el culpable.

La historia necesita en sus escaparates,
ocultar el trasfondode tanto disparate.
No es tuya la derrota... Daniel, no cabe en tu equipaje,
¿Acaso las gaviotas...otra vez en el aire?

Lo mío fue distinto... Daniel...
lo mío no fue nada.
Yo no tengo esa sombra...
que vaga en tu mirada.

LA HERMANITA PERDIDA



-de Atahualpa Yupanqui y Ariel Ramírez-





De la mañana a la noche,de la noche a la mañana,

en grandes olas azules y encajes de espuma blanca,

te va llegando el saludo permanente de la Patria.

Ay, hermanita perdida.

Hermanita, vuelve a casa.


Amarillentos papeles te pintan con otra laya.

Pero son veinte millones que te llamamos: hermana ...

Sobre las aguas australes planean gaviotas blancas.

Dura piedra enternecida por la sagrada esperanza.

Ay, hermanita perdida.

Hermanita, vuelve a casa.


Malvinas, tierra cautiva, de un rubio tiempo pirata.

Patagonia te suspira. Toda la Pampa te llama.

Seguirán las mil banderas del mar, azules y blancas,

pero queremos ver una sobre tus piedras, clavada.

Para llenarte de criollos. Para curtirte la cara

hasta que logres el gesto tradicional de la Patria.


Ay, hermanita perdida.

Hermanita, vuelve a casa. ..

7.3.08

Con los pies en el aire: Música


Los mareados, de Cobián y Cadícamo, interpretado por el pianista, arrreglador y compositor Juan Trepiana, cepa argentina, cosecha porteña.

En su álbum, Pianismo tanguero, encontramos varias melodías conocidas del género tango y sin embargo únicas en su interpretación, sólo con piano.

En una hora de ensayo, charla y café, Juan me contaba que él canta para sí los temas mientras los ejecuta, como si imprimiera en las teclas sílabas antes que notas.

Esto se entiende después de escucharlo al piano y aún de verlo interpretar el vals Pequeña, por ejemplo, cuya melodía es acompañada con sonrisas por el pianista.

No es mucha la difusión que tenemos la mayoría de los artistas que no gozamos de sponsor ni somos catalputados por concursos, ni salimos en la tele, etc. Por eso es que sumo a este blog de poesía la función abandonada por otros de actuar como nexo entre el artista y, en este caso, el mundo, ya que la web nos da esa posibilidad.

¡Basta de parla! preparen sus pies para despegar del piso, cierren los ojos y respiren hondo: Juan Trepiana al piano.


Escuchémoslo aquí
Los mareados
Rara..como encendida
te hallé bebiendo
linda y fatal...
Bebíasy en el fragor del champán,
loca, reías por no llorar...
Pena
Me dio encontrarte
pues al mirarte
yo vi brillar
tus ojos
con un eléctrico ardor,
tus bellos ojos que tanto adoré...
Esta noche, amiga mía,
el alcohol nos ha embriagado...
¡Qué me importa que se rían
y nos llamen los mareados!
Cada cual tiene sus penas
y nosotros las tenemos...
Esta noche beberemos
porque ya no volveremos
a vernos más...
Hoy vas a entrar en mi pasado,
en el pasado de mi vida...
Tres cosas lleva mi alma herida:
amor... pesar... dolor...
Hoy vas a entrar en mi pasado
y hoy nuevas sendas tomaremos...
¡Qué grande ha sido nuestro amor!...
Y, sin embargo, ¡ay!,
mirá lo que quedó...

25.2.08

Luis Cardei: CANTOR



Luisito, el grande


-3 de julio de 1944
-18 de junio de 2000


Así como mi acercamiento al tango, según ya he porfiado páginas abajo, se lo debo al señor Alejandro Dolina, mi pequeño lugar en el paño tanguero es acción y consecuencia de una mano generosa, desinteresada y amiga: la de Luis Cardei.
Concursé en un certamen de cancionistas en la tanguería “La casita de mis viejos”, un viernes de febrero de 1996. Al día siguiente, ante el entusiasmo –y la sordera- del público presente, estaba actuando junto a los números principales en la noche del sábado. Figura central: Luisito, junto a su inseparable bandoneón amigo, Antonito Pisano.
Es siempre mezquino, subjetivo y a veces cursi describir una emoción. Sólo diré que me emocioné hasta las lágrimas. Allí estaba, con mis 18 años recién cumplidos, escuchando una voz jamás oída ni parecida a ninguna otra, cantando reliquias –de esas que yo también desempolvaba para cantar- como el vals “Temblando”, o los tangos “Carnaval”, “Marionetas” y tantos otros. Inquieta, ante cada movimiento del cantor, cada silencio del fuelle, sin saber qué iba a pasar, qué otro golpe a mi inusitada e imposible nostalgia exhalaría con su voz nasal ese cantor. El espectáculo parecía más una ensoñación, una imagen onírica que el aplauso estruendoso no desvanecía. Uno no quería irse, no quería quedar desamparado a la realidad de la vuelta a casa.
Yo apenas había empezado a adueñarme del “Victoria Morán”, mi seudónimo, requisito para participar en el concurso del que resulté ganadora el 23 de marzo de ese año. Apenas comenzaba a ser conocida por unos pocos cuando Luis me convidó a cantar en su ciclo de los jueves, en el Foro de la Librería Gandhi, de Avenida Corrientes. Tan generosamente, presentaba a esta cantora como “una calandria que viene desde el sur…”, y se sentaba a escucharme como ese grande que era.
La amistad ya era un hecho cuando Luis y María, su media naranja y ladera inseparable hasta el fin, organizaban alguna cena en su casa. Mi esposo, Rai, y yo nos deleitábamos ante cada comentario ácido y picante que como al pasar deslizaba Luisito desde la bienvenida hasta la partida, siempre dispuesta para un nuevo encuentro.
Fue solidario con todos los colegas a quienes les brindó un espacio desde sus actuaciones, generoso como lo fue conmigo en el breve pero intenso tiempo en que gocé del privilegio de su amistad. No pude ver su enfermedad mientras cantaba, porque con su voz me transportaba, conseguía eso que un buen artista debe lograr con su público: entretener, emocionar, abstraer de la realidad por un ratito, hacer mejor un momento que de otro modo hubiera sido vano o igual a todos.
Lo quería y querré por siempre con el alma. El 18 de junio de 2000 entregó su voz y su sonrisa para siempre. Me enteré por terceros, como a veces se saben estas cosas, y no sé exactamente por qué no me atreví a acercarme a su círculo íntimo en ese momento. La sensación de que siempre es tarde, de que nunca es la ocasión indicada y el temor, tal vez infundado, de ocupar el incómodo lugar de aparecida con segundas intenciones ante la muerte de Luis, me mantuvieron fuera por largo tiempo.
Ya no importa, cuenta sólo el recuerdo. La nostalgia compañera cada vez más justificada por los años que pasan - ya son 32 para mí- y la voz de Luisito que me acompaña en esta madrugada de un domingo ya lejano.


Para no dejar de escucharlo, la voz de Luis en un valcesito inolvidable...

(Música: Alberto Acuña - Letra: Charrúa (Gualberto Márquez))
Bandoneón de Antonio Pisano y guitarras.
Buenos Aires 1995.




Un recuerdo al pie de este sencillo homenaje a Luisito, para ELVIO VITALI, otra mano generosa y amiga de tantos artistas, quien me diera la oportunidad de presentar mi primer compacto en la Gandhi, su librería y foro artístico de proverbial renombre en el paisaje cultural porteño. Falleció el pasado 16 de febrero. Tenía apenas 54 años.


Tuvo para conmigo uno de los mayores piropos acerca de mi desempeño vocal en en escena. Me lo contó mi viejo: mientras leía la cartelera del espectáculo con mi foto se acercó Elvio y lanzó el comentario de coté "¡Cómo canta esa hija de puta!". Mi viejo respondió, sonriendo asombrado, "Es mi hija". Elvio simplemente remató "Nooo, sos un hijo de puta...".

Gracias por tu generosidad y tu espíritu consecuente con tus ideas y esas ideas consecuentes con tus acciones.


Desde esta esfera, abrazo a Luis y a Elvio, dos queridos amigos que serán entrañables por siempre.


Con admiración, cariño y respeto: Victoria.


ELVIO VITALI: LA MUERTE DE UN PORTEÑO. ESCRIBE MARTÍN CAPARRÓS
FUNDÓ LA LIBRERÍA "GANDHI" CUANDO LLEGÓ LA RESTAURACIÓN DEMOCRÁTICA. ANTES HABÍA MILITADO EN LA JUVENTUD UNIVERSITARIA PERONISTA, FUE MONTONERO Y VIVIÓ EN EL EXILIO. CON KIRCHNER, FUE DIRECTOR DE LA BIBLIOTECA NACIONAL. EL RECUERDO DE UN PORTEÑO DE LOS QUE YA NO HAY.

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22.2.08

Catalina Bahía

Una de las más bellas letras del rock nacional argentino. De Miguel Cantilo, voz exquisita y pluma delicada si las hay, y Jorge Durietz, compañero inigualable en la formación Pedro y Pablo. Placer con garantía, no puede no gustarles...

V.M



CATALINA BAHIA

Catalina tenía la rutina
del eterno crepúsculo en la piel,
su comarca de sexo en una esquina,
sus hectáreas de pecho en un vaivén.

Catalina sabía el argumento
de la sábana rota por amor.
Me soplaba la letra con su aliento
y nos iba surgiendo esta canción.

Labio sobre labio sobre labio
y la península mía…
Beso contra beso contra beso
y tu bahía…

Cuando se hacen las dos de la mañana,
cuando se hacen las cuatro del amor,
sus pupilas hamacan porcelanas
en ojeras de rimmel y carbón.

Catalina de fuego y nicotina
esperando volver a comenzar,
bocanada profunda que ilumina
la mirada marrón de par en par.

La mirada en el techo de los días,
la ceniza en el suelo del pudor
y su nombre arrugado en una silla,
su apellido tendido en el balcón.

Encendé la fogata que combina
mi melena, la tuya y la del sol,
un retrato de fuego, Catalina,
con rutina de lento caracol.

Labio sobre labio sobre labio
y la península mía…
Beso contra beso contra beso
y tu bahía…


Una versión maravillosa, como todo lo que Pedro Aznar inspira y exhala con su voz.
http://www.youtube.com/watch?v=FtUffRbVpGA

Gira, el mundo gira...


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